martes, 19 de marzo de 2013

Siempre que observo con mirada lastimera los altísimos precios que revisten las plateas de los teatros, recuerdo con una sonrisa aquellos tiempos en los que nos prometíamos un futuro construido con piezas de música clásica.

Pagaremos lo que sea, es un gasto necesario. Cuando llegue el día vestiremos ropa bonita, y diremos "te acuerdas cuando tomabamos vino a 3 euros y fantaseabamos con esto".

Y yo siempre te imaginaba con pajarita y bigote. De ardilla, nunca de gato.

Y yo siempre imaginaba mi risa enredada en tus bigotes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario