Tú también me utilizas, hace un rato
me di cuenta. Llevaba unos días triste, de canciones y cartas que
más tarde decidí no enviarte. Pensé que podían dolerte. Decidí
guardar tu dolor y hacerlo nuestro. Partir en dos esa carga. También,
pensé que en realidad en esa carta iba algo muy mio, y ese fue el
principal motivo de mi decisión. Sé que siempre te dolí al llegar
al centro. Así que pensé que era mejor no contarte, pero después
pensé que tú querrías saber y me sentí terriblemente miserable.
Eso pensaba hace unos días, pero, un rato atrás comprendí que para
ti ahora era sólo un cuchillo con el que hurgarte las entrañas. Que
me utilizabas como barrera y flotador ante miedos y dudas, como
principal soporte para tu falta de equilibrio. Lo primero que quiero
que entiendas que sigo mareada también. Pretendimos construir un
barco invocando tormentas, y llegar hasta la orilla después haciéndonos los
muertos.
Por mi parte ya he acabado. Seré un pájaro, una piraña, o me hundiré hasta lo más profundo.
Por eso te susurro "úsame". Ya no duele.
Por eso te susurro "úsame". Ya no duele.
No hay comentarios:
Publicar un comentario