miércoles, 10 de octubre de 2012

Error 1. Girar la vista atrás


Fumo, expulso el humo y sé que me hará mal. Por primera vez trato de no pensar en nada. Busco el sueño como el preciado soma. Quiero una canción antes de dormir, pero sé que todas suenan tristes. Las alegres me molestan. Huyo sin más y busco el día. Sé que me hará bien. 

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Te echo de menos

Y no sé qué puedo hacer para que la noche deje de dolerme de una manera tan profunda. Me niego a olvidarte. Empezaría una conversación en la que solo dijese "te quiero te quiero te quiero te quiero" si no supiese que me despreciarías, que tú respuesta sería tan vacía de contenido como mi dignidad después. Se le puede dar la vuelta a un reloj pero nunca irá hacia atrás en el tiempo. La hipocresía me hubiese sido de más ayuda, dalo por seguro. Quizá con esto aprenda que no pensar siempre hizo más fácil el camino. Hay que tomarse las cosas con calma y mentir a la vida diciéndole que no te importa. No soporto la mentira. No soporto el dolor. A partir de este instante predicaré con el ejemplo. Haré de la noche mi acompañante, seré como ella, oscura y fría.

Tu voz, tus manos, la forma en como me mirabas... ¡Te echo de menos! ¿Qué pasa con eso? Yo no decido, simplemente ocurre. Eramos geniales cuando eramos. No entiendo lo que es dormir si no me abrazas.

domingo, 16 de septiembre de 2012

- Ahora que lo pienso, creo que nos precipitamos.
- ¿Al vacío?
- ¿Existe otra forma?

sábado, 15 de septiembre de 2012

Ordenando ideas

Soñé contigo la otra noche. Nos reencontrábamos y fingíamos que nada importaba. Después caían rayos, la luna engordaba y ahí acababa todo. Me he despertado llorando; el sol seguía entrando por la ventana. La típica culpa del borracho sobrio. Desorientación, arrepentimiento y promesas vacías sobra un cambio de vida. Una cosa es cierta, el alcohol nunca borra, sólo acentúa. Escribo igual que a los quince y es frustrante hasta límites insospechados. Siento que todo el mundo me odia y se rie amargamente de mi. Por eso me lamento por ellos. Por eso me siento mal después. Otro sitio nuevo que amar y ser odiada. No quiero ser, quiero seguir siendo. Llevo unos cuantos días andando a la pata coja y no paro de caerme. Es realmente difícil subir las cuestas cuando te falta una mitad. Y esta ciudad está llena de ellas. 

Te extraño amargamente. No vuelvas aunque te reclame a gritos, déjame sangrar. O cosamos nuestros ombligos, y acabemos con esto. Pero que acabe de una vez. Y que empiece todo de nuevo. 

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Si por casualidad me espiases...

... Te diré que lo has conseguido, tú ganas. Me has destruido. Aunque en mi opinión todos hemos perdido. (aunque sea la vergüenza)

Imagino que me recompondré pronto, eso dicen. Pero es como borrar una palabra escrita, siempre queda un leve rastro por mucho que aprietes, y también corres el riesgo de romper la hoja. Quizá sea mejor quemarla directamente y regalar las cenizas a cualquier transeúnte.

Menudo par de estúpidos. Ahora me doy cuenta. ¿Cómo pensar que saldría bien? Eramos solo palabras. No se puede domesticar a un gato. Magia. Cariño. Pasión. Fuego de cualquier clase, llamaradas diría yo. Comida china. Sonrisas. Abrazos. Amanecer. Anochecer. Atardecer. Confesiones. Escapadas y olor a curry. Y como no, la noche. La más temida. Aquella que se ha convertido en una apática desconocida que se niega a abrigarme de nuevo. El frío contra la calidez de una canción. La música y su hipócrita abrazo. Suena a risa empapada en llanto. Así suena mi noche.

Un placer haber dormido entre tus brazos.


lunes, 20 de agosto de 2012

Tatuando sueños

Sonreír destrozada pero contenta. Sonreír sin poder evitarlo, como una estúpida enamorada de las que sólo aparecen en las más cutres y ñoñas fantasías de amor. Como una drogadicta que no puede controlar el efecto de la adictiva sustancia que inunda sus venas. Y continuar sonriendo hasta que el dolor te duerme la cara, y se queda tatuada esa sonrisa de manera eterna, incluso cuando sólo puedas llorar. Nunca pensé que fuera posible volver realidad algo digno de una ficción, pero así ha sido. Es cierto, es real, como nunca fui yo misma. Y por eso ahora sólo puedo sonreír. Alejando cualquier pensamiento, destruyéndolos. Sé que esa sonrisa me durará eternamente. Perdurará aunque quede en el recuerdo.

Pero no quiero recordarla, así que te encargo esta tarea: dibújala en mi cara todos los días de mi vida.

lunes, 6 de agosto de 2012

Es Agosto. Nieva


Quisiera decir lo mucho que extraño de ti, de tu cuerpo y de tu mente. Quisiera explicar lo mucho que has creado en mi. De la nada construiste cosas preciosas, terribles; castillos que tiemblan en cada golpe de oscura soledad. Estoy construyendo una cúpula gigante que los proteja, como hiciese con su rosa Le petit prince. Encerraré a cada cordero y anhelaré todas las noches el temido regreso. Es nuestra rosa, nuestro pequeño tesoro. La única que logró florecer en tan áridas tierras. Pese a que sus espinas nos puedan herir no debemos dejarla marchitar. No es un trabajo difícil, pero si constante. Somos tan inconstantes, tan desastrosos. Temo cada día por esa falta, que todo quede en promesas vacías. Que al regresar solo encontremos gusanos hambrientos y nada más que alimentar. Podría decir tanto sin decir nada. Podríamos transmitir tanto si nos sintiéramos de nuevo. Sueño cada noche con tus manos, como una obsesión. Y sin embargo no duermo. El sueño se me está haciendo imposible desde tu huida. Han pasado apenas días, me da miedo que se trate de un espejismo de desintoxicación. Pero no lo creo, no quiero creerlo. Hay demasiada intensidad. No es algo perdido, sino arrancado. Es como la canción de Hedwig. Yo así lo siento. Tijeras y ¡ZAS! Quiero volver a tener cuatro patas, y que las ballenas caminen. Quiero volver a estar contigo.

"Volvamonos" pronto y hazme temblar. Te lo suplico. Que vuelva la magia. Tu magia. Nuestra.

(Aunque a veces duele tanto, pequeño felino...)

martes, 8 de mayo de 2012

- Tengo ganas de llorar ¿qué puedo hacer?
- Llorar

Hiel

Quiero gritarte que te vayas, quiero gritarte que me dejes de una vez. Ojala no conocer, ojala no sentir. ¿Por qué ocurre todo esto? ¿Por qué me siento así de pronto? Tan incomoda, tan desagradable. Hace una semana reía como una tonta, ahora sólo quiero llorar y desaparecer. El encierro no me hace bien, el sol no me hace bien, la soledad no me hace bien. No sé si es bueno o malo que me sienta tan sola cuando no estoy contigo. Esa es la realidad. Que no hay nada, que explotó la burbuja, que exploto la mentira al chocar con el frío suelo. Fríos ambos. Fría siento. Ya no siento nada. Necesito algo que me haga sentir de nuevo. Lo necesito pronto.

Por ahora sólo, encerrarme y tratar de no pensar, no entender, no llorar, no sentir

Es inútil. No aprenderé a escribir.

Muda. Otra vez

Tengo que evitar hablar de mi misma. Tengo que evitar decir que cada una de estas canciones me recuerdan a momentos desvividos a tu lado. Nunca me hablaste de él, nunca escuchamos juntos nada juntos. Pero me recuerda, evoca tu olor, reconstruye conversaciones. No sé porque pienso en ti de manera tan repentina. Ya ni siquiera existes como algo físico. Sólo te proyectas en lo onírico, en una especie de vigilia tortuosa que me persigue a lo largo de los años. Tengo que evitar hablar de ti, tengo que evitar hablar de mi. Tengo que evitar-te. Prometo que esta será la última vez. Me reservo el derecho a decir qué.