viernes, 24 de agosto de 2012
lunes, 20 de agosto de 2012
Tatuando sueños
Sonreír destrozada pero contenta. Sonreír sin poder evitarlo, como una estúpida enamorada de las que sólo aparecen en las más cutres y ñoñas fantasías de amor. Como una drogadicta que no puede controlar el efecto de la adictiva sustancia que inunda sus venas. Y continuar sonriendo hasta que el dolor te duerme la cara, y se queda tatuada esa sonrisa de manera eterna, incluso cuando sólo puedas llorar. Nunca pensé que fuera posible volver realidad algo digno de una ficción, pero así ha sido. Es cierto, es real, como nunca fui yo misma. Y por eso ahora sólo puedo sonreír. Alejando cualquier pensamiento, destruyéndolos. Sé que esa sonrisa me durará eternamente. Perdurará aunque quede en el recuerdo.
Pero no quiero recordarla, así que te encargo esta tarea: dibújala en mi cara todos los días de mi vida.
Pero no quiero recordarla, así que te encargo esta tarea: dibújala en mi cara todos los días de mi vida.
jueves, 9 de agosto de 2012
lunes, 6 de agosto de 2012
Es Agosto. Nieva
Quisiera decir lo mucho que extraño de ti, de tu cuerpo y de tu mente. Quisiera explicar lo mucho que has creado en mi. De la nada construiste cosas preciosas, terribles; castillos que tiemblan en cada golpe de oscura soledad. Estoy construyendo una cúpula gigante que los proteja, como hiciese con su rosa Le petit prince. Encerraré a cada cordero y anhelaré todas las noches el temido regreso. Es nuestra rosa, nuestro pequeño tesoro. La única que logró florecer en tan áridas tierras. Pese a que sus espinas nos puedan herir no debemos dejarla marchitar. No es un trabajo difícil, pero si constante. Somos tan inconstantes, tan desastrosos. Temo cada día por esa falta, que todo quede en promesas vacías. Que al regresar solo encontremos gusanos hambrientos y nada más que alimentar. Podría decir tanto sin decir nada. Podríamos transmitir tanto si nos sintiéramos de nuevo. Sueño cada noche con tus manos, como una obsesión. Y sin embargo no duermo. El sueño se me está haciendo imposible desde tu huida. Han pasado apenas días, me da miedo que se trate de un espejismo de desintoxicación. Pero no lo creo, no quiero creerlo. Hay demasiada intensidad. No es algo perdido, sino arrancado. Es como la canción de Hedwig. Yo así lo siento. Tijeras y ¡ZAS! Quiero volver a tener cuatro patas, y que las ballenas caminen. Quiero volver a estar contigo.
"Volvamonos" pronto y hazme temblar. Te lo suplico. Que vuelva la magia. Tu magia. Nuestra.
(Aunque a veces duele tanto, pequeño felino...)
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)